Una dura lección en Siria: Asad aún puede usar armas químicas contra su gente

Boletín. The New York Times

Martes 17 de abril/18

Por DAVID E. SANGER y BEN HUBBARD

WASHINGTON — Cuando Siria envió fuera del país lo que aseguró era su último acervo de armas químicas en 2014, John Kerry, entonces secretario de Estado estadounidense, declaró que había quedado demostrado que se puede lograr más con buena diplomacia que con ataques a ciertas instalaciones.

“Llegamos a un acuerdo para sacar el 100 por ciento de sus armas químicas”, señaló unas semanas más tarde, cuando una embarcación estadounidense destruyó 600 toneladas de agentes venenosos.

Hace un año, después de que el presidente Donald Trump desdeñó el enfoque de la época de Obama por calificarlo de ingenuo, bombardeó un campo aéreo donde se había originado un nuevo ataque químico atribuido al presidente sirio, Bashar al Asad. El recién designado asesor de Seguridad Nacional de Trump, el teniente general H. R. McMaster, predijo “un gran cambio en los cálculos de Asad”, porque por primera vez Estados Unidos emprendió “acciones militares directas”.

“Creo que le extirpamos el corazón con los ataques exitosos”, continuó. Sin embargo, añadió: “No voy a decir que ya no podrán organizar un ataque químico en el futuro”. Aclaró que, más bien, cree que “lo pensarán muy bien antes de hacerlo”.

Este comentario parece reflejar un hecho central: Asad ha descubierto nuevas formas de ocultar sus reservas de los inspectores. Uno de los puntos débiles del acuerdo suscrito en 2014 entre Rusia y Estados Unidos con el objetivo de eliminar las armas químicas en Siria es que se basa en las reservas declaradas de Siria, un matiz que Kerry enfatizó. Nunca se tuvo la certeza de que los rusos hubieran eliminado todos los lugares de almacenamiento que afirmaron haber eliminado ni de que hubieran destruido las instalaciones de producción

sir 2Ninguna dependencia investigadora internacional ha determinado hasta ahora qué sustancias químicas se emplearon en el ataque del 7 de abril en Duma, cerca de Damasco. Las evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos sugieren que, si bien la sustancia química primaria fue el cloro, “información adicional parece indicar que el régimen también utilizó” sarín, una sustancia más peligrosa y difícil de manejar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s